El 16 de noviembre de 1989, por encontrarse en Tailandia dictando una conferencia, el jesuita vasco Jon Sobrino se libró de una muerte segura en un ataque perpetrado por miembros del ejercito salvadoreño y en el cual, seis de sus compañeros de orden, así como una mujer y su hija menor de edad, murieron asesinados.

En 26 de noviembre de 2006, la Congregación para la Doctrina de la Fe, fiel heredera de la Santa Inquisición, emitió una notificación aprobada por el Papa Benedicto XVI con el propósito de "llamar la atención acerca de ciertas proposiciones que no están en conformidad con la doctrina de la Iglesia presentes en las obras del Padre Jon Sobrino". Tales proposiciones se refieren a cuestiones metodológicas y cristológicas, siendo sus obras cuestionadas: “Jesucristo liberador: lectura histórico-teológica de Jesús de Nazaret” y “La fe en Jesucristo: ensayo desde las víctimas”. Básicamente, la renovada Santa Inquisición, dirigida por el cardenal Ratzinger hasta alcanzar el solio pontificio, acusa a Jon Sobrino de falsear la figura del Jesús histórico “al subrayar en demasía la humanidad de Cristo”, ocultando su divinidad.

El 11 de marzo de 2007, el arzobispo de San Salvador dio a conocer la sanción de la Congregación para la Doctrina de la Fe contra Sobrino, la cual implica la prohibición de enseñar en instituciones católicas -Sobrino es profesor de la Universidad Centroamericana de El Salvador (UCA) - y el retiro del nihil obstat (visto bueno eclesial) a sus obras.

Uno de los jesuitas asesinados, miembro de la Compañía de Jesús (que no de Dios), sin duda alguna el más carismático, Ignacio Ellacuría, pronunció en una de sus clases de Teología en la UCA, la siguiente frase: “Jesús fue un gran hombre”. Con su muerte, consecuencia lógica de una vida entregada a los pobres y marginados, ese lugar teológico que es fundación y piedra angular de la Teología de la Liberación, Ignacio Ellacuría se libró de la notificación de Benedicto XVI. La muerte evitó su censura.

In Nomine Filii.

En el nombre del Hijo.

Del Hijo Hombre.

Del Hombre Jesús.

Del Jesús Hombre.

Del que sudó sangre.

Del que sintió miedo.

Del que amó hasta la muerte.

Nacido Hombre y muerto Hombre.

In Nomine Filii.